martes, 6 de abril de 2010

Semana Santa

Y vengo con un post con el que no pretendo crear polémicas, y espero que la gente acepte y respete las opiniones vertidas con respeto.

Terminó la Semana Santa. Una semana de, en teoría, meditación y reflexión acerca d enustar vid,a nuestra naturaleza, y quienes somos. Y esto ya sin entrar en considerraciones católicas, cristianas o religiosas en general. Y es que, como muchos sabemos, la Semana Santa es una fiesta católica (otras ramas del catolicismo la celebran en otro momento) que no pretende ser fiel reflejo de unas fechas en las que ocurrieron diversos eventos, si no tan solo un recordatorío de esos eventos. Es más, la Semana Santa católica se asienta sobre una festividad pagana.

¿Y por qué sobre esas fecha sy no otras cualquieras? ¿Por qué la primera luna llena de primavera? Cuando la humanidad lleva miles de años dedicando una semana  la meditacion, la reflexión acerca de nustra vida, nuestra naturaleza, y quienes somos, hay cierta inercia histórica innegable. Eran las fechas mas apropiadas.
¿Qué importa si a Iesus Nazarenus le crucificaron un viernes o un sábado, o el hecho de que los días judíos comiencen al ponerse el Sol, o que en realidad pasara una semana desde su cricifixión hasta su (y sí, esto ya es un dogma de fe no desmotrable) resurrección?

En realidad nada.

Pero hablamos de un hombre que cambio el mundo, ayudado por otros 12 (o 200). Un hombre al que se recibió como un poder político, un rey y que había creada la expectación de cumplir una profecia, pero que luego su modo de vida decepcionó a los gobernantes, a los poderosos, a los que tenían mucho que perder si el pueblo llano le escuchaba. Y le escucharon. Lleno sus vidas de esperanza con una forma de pensar tan adelantada a su tiempo que mucha gente piensa que no existió (como ya etsá ocurriendo con Mohandas Karamchand "Mahatma" Gandhi), pese a que existen datos históricos de su existencia.

Un hombre que fue traicionado, pero que sabía que iba a serlo. que era un secreto a voces que querían matarlo y que solo buscaban una pequeña excusa, alguien que apoyara la condena, porque todo el mundo sabía quien era. Que sabái perfetamente que si quería que no le mataran sólo tenía que irse, o decir "no".

Pero no lo hizo. Se quedóe n su pueblo se mantuvo coherente y fiel a sus enseñanzas, a sus creencias. Luchando contra los poderosos, pero a su manera. ¿quién dice que no fue un rebelde? Vio su tiempo, su sociedad, y supo que no podía seguir así. La removió desde sus cimientos. Se jugó la vida sabiendo que la perdería. Y todo aquel que haya vivido una procesión del silencio (madrugada del jueves santo) sabe que tenía miedo.

Pero no huyó. Se enfrentó a sus decisiones, y asumió las consecuencias de sus actos convencido de que lo que hacía era correcto y merecía la pena.

No voy a hablar de si el mensaje se ha desvirtuado, de la inquisición ni de los fundamentalismos religiosos. De ninguna religión. Pero este hombre existió. Predicó valores que a día de hoy siguen siendo lo suficientemente elevados como para que siga siendo una guía. ¿De verdad hay algo negativo en el mensaje de este gran hombre?

¿Resucitó? Eso no pueod decirlo. Pero segun todos los cristianos lo hizo. Es lo único en lo que se ponen de acuerdo todas las ramas. Y e hecho, es esa resurrección la clave del cristianismo como religión, en lugar de como una muy interesante corriente filosofica.

2 comentarios:

  1. Interesante reflexión sobre este, sin duda, revolucionario. Un saludo.

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  2. @Raquel HL
    La verdad es que suelo se rbatsante reacio a usar la palabra revolucionario, porque desde siempre me ha parecido que tiene unas connotaciones violentas que, en este caso, no proceden.
    En cualquier caso, gracias por leerlo y molestarte en comentar.
    Por aquí seguiremos pensando.

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