viernes, 16 de abril de 2010

La Fragilidad Infantil



A veces es mejor no escuchar, no prestar atención a lo que nos rodea para que nuestra forma de ver las cosas o los fundamentos con los que edificamos nuestros pensamientos no se derrumben.





Hace unos días dando un paseo, para despejar el remolino de ideas que tenía en mi cabeza, esperaba a que se pusiera en verde el semáforo. En ese momento escuché la conversación de la mujer que tenía a mi izquierda. Era una mujer morena , que llevaba un carro de bebé y a una niña de unos 8 años agarrada de ese mismo carrito. Mientras esperaban a que el semáforo permitiera cruzar la niña le preguntó algo a la madre sobre su padre. Supuse que los padres estaban separados ya que la madre miró a la niña con cierto aire de desprecio y le dijo : “¡A ti que te importa! Deja de meterte en mi vida y preocúpate de tus cosas.”
Me quedé de piedra. La niña se puso a llorar,con la cabeza baja mientras la madre le seguía gritando cruzando el paso de cebra. Esperé unos segundos para que siguieran andando.

Todo el camino que me quedaba por recorrer antes de llegar a casa ,fui pensando en la situación.
Pensaba en el sufrimiento de la niña por saber algo de su padre,(dónde estaría,cuándo lo vería)
y la (desde mi punto de vista) desafortunadísima contestación de la madre.
Claro que la niña se preocupa de sus cosas. A su edad sus cosas más importantes son su padre y su madre,los cuales los necesita como agua de mayo,y la madre debería saber que su vida está unida irremediablemente a la vida de la pobre niña. Es la víctima de algo de lo cual no puede ni sabe defenderse.

La educación es la base de la cultura, el jugo del respeto por los demás. Si los niños crecen bajo el filo del victimismo y de la culpabilidad, estamos poniendo barreras que cuando crezcan posiblemente sean infranqueables.

1 comentario:

  1. Constantemente puede uno ver por la calle a ciertos individuos, muchos de los cuales, estadísticamente, se convertirán en padres. Y uno no puede dejar de sentir pánico al imaginarse la situación. Por ejemplo, si pienso en la gente con la que coincidí durante la edad escolar, salvo honrosas excepciones, los personajes que se conportaban peor, los más maleducados, y muchas veces los más agresivos, fueron los primeros en generar descendencia. Esta espiral de decadencia en la que está entrando la figura de educación y respeto que merecían los padres me recuerda bastante a la introducción de otra ridícula película de serie B que igual conoces "Idiocracia". A pesar del humor absurdo que se convierte en una constante en toda la cinta, esa introducción le hace a uno pensar. No digo que lleguemos a un punto en el que la raza humana entraba en absoluta decadencia debido a que solo los idiotas tenían hijos, como se ve en el film, pero no estaría de más que se mirara un poco por hacerle ver a los nuevos padres que tener un hijo conlleva una gran responsabilidad, y lo que mamen en casa durante su juventud les marcará de por vida.

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