viernes, 30 de julio de 2010

Redes Sociales. Divina Comedia.


No, no esperéis un relato con cierto paralelismo entre la Divina Comedia de Dante y las redes sociales. Simplemente os voy a dar un descojone totalmente gratuito:

Especiales FHM: 25 conversaciones tronchantes en Facebook

Para los de la LOGSE: "En la parte inferior derecha de la página veréis el botón siguiente".

martes, 6 de julio de 2010

Letras Gallegas 2011 para un monfortino. Lois Pereiro


"Hemos tomado un acuerdo que tendrá una gran repercusión", anunció el presidente de la Real Academia Galega (RAG), Xosé Luís Méndez Ferrín, antes de desvelar que el homenajeado el Día das Letras Galegas de 2011 será el poeta Lois Pereiro. En efecto, Pereiro (nacido en 1958 en Monforte de Lemos y muerto en A Coruña en 1996) es un autor de culto, representante de la eclosión creativa de los 80 y de la contracultura. "En las letras gallegas constituye una línea de intensidad vital y de formas contemporáneas. Alguien, como dice Manuel Rivas, semejante a la figura de Manuel Antonio en los años 20", glosó Ferrín. "Es un mito contemporáneo. Su obra es vanguardista, universal y también dramática, pero con mucho aliento. Lois Pereiro invoca los buenos espíritus, las maravillas, la rebeldía y la generosidad", añadió Rivas, visiblemente emocionado, en el acto informativo en la Academia, al término del plenario en que se adoptó la decisión.

La opción de Lois Pereiro como candidato a figura central de las Letras, pese a su carácterunderground, se había barajado en las últimas ediciones, al menos en ambientes culturales externos a la RAG, como el candidato que encarnaba la renovación o la contemporaneidad de la celebración, y su acercamiento a los lectores más jóvenes.En el plenario de ayer se llegaron a barajar una decena de alternativas, que al final se redujeron a los extremos: la de Pereiro y la del veterano historiador Xosé Filgueira Valverde. El autor monfortino es, con el también malogrado Luis Amado Carballo, uno de los homenajeados más jóvenes, según recordó uno de los académicos más veteranos, que señaló que la decisión fue "muy discutida". "Más que discusión, hubo un intercambio de opiniones", matizó Ferrín al término del plenario, que se alargó más de 30 minutos sobre la hora prevista para dar a conocer el fallo.

Lois Pereiro empezó su trayectoria literaria a los 17 años, incluyendo poemas en la revista experimental Loia que editaban a mediados de los años setenta en Madrid un grupo de universitarios gallegos, como Antón Patiño, Menchu Lamas, Manuel Rivas, Xosé Manuel Pereiro, Fermín Bouza y Vicente Araguas. En 1985, ya en A Coruña, tomó parte en el Grupo de Amor e Desamor, que editó dos libros con ese mismo título. Pereiro fue incluido también en 1987 en Después de la modernidad, una antología en la que también aparecían Luis Alberto de Cuenca, Bernardo Atxaga, Felipe Benítez o Pedro Casariego. Aunque publicó poemas y artículos en varias revistas culturales, hasta 1991 no salió su primer libro, Poemas 1981/1991 y tres años después Poesía última de amor e enfermidade. Después de su muerte, apareció Poemas para unha Loia, una recopilación de su primera poesía que también incluía su ensayo Modesta proposición para renunciar a facer xirar a roda hidráulica dunha cíclica historia universal da infamia. Una novela inconclusa, Náufragos do paradiso fue publicada también póstumamente en la revista Luzes de Galiza.


sábado, 3 de julio de 2010

Ni buenos ni malos, sólo es la guerra.

“Si usted me responde qué guerra es limpia, entonces yo le hablaré de la guerra sucia contra ETA. Porque ninguna guerra es limpia.” Esas fueron las sabias palabras con que el fallecido Teniente General Sáenz de Santamaría –abuelo si, en efecto, de la portavoz del PP- contestaba a la pregunta del periodista sobre la su presunta implicación en la guerra sucia contra ETA. Había grabado esa entrevista antes de su fallecimiento, con la condición de que únicamente se publicase una vez que él hubiese muerto. Y así se hizo.

No sé muy bien el por qué, pero el escuchar esas palabras de un General completamente demócrata –bien que lo demostró en el 23-F, cuando ocupaba el cargo de Director de la entonces Policía Nacional-, comencé a hacerme preguntas. Preguntas sobre si, en situación de guerra es posible controlar a las tropas regulares impidiendo violaciones de los Derechos Humanos, haciendo uso correcto de las Leyes para tiempos de guerra. Preguntas de, partiendo de que la historia la escriben los vencedores, si la Segunda Guerra Mundial, la Primera Guerra del Golfo –aún no había estallado la segunda-, las campañas franco-españolas en el Norte de África o la mismísima Guerra Civil Española, habían transcurrido tal y como nos lo habían contado. Si el General estaba en lo cierto, y todo apunta a que así era, -no en vano había prestado servicio en el llamado Bando Nacional en la guerra española-, no habría forma de evitar los excesos de las tropas regulares en el frente de batalla, donde es más que plausible, que las leyes queden apartadas y se imponga el “todo vale”, o dicho de otro modo, “al enemigo ni agua”. Y ya no hablemos de las milicias y fuerzas paramilitares que, con un control y disciplina militar inexistente son, en buena parte las responsables de los grandes crímenes que se comenten en la guerra.



Pero, la historia escrita por los vencedores, en ocasiones, se pone en duda, como ocurre en España tras la muerte del dictador Franco, en que los republicanos comenzaron a hablar abiertamente de los excesos, torturas, saqueos y abusos de las tropas y fuerzas paramilitares franquistas. Parecía que sólo el bando sublevado había cometido atrocidades en y tras la guerra. Y parecía que los milicianos y el ejército republicano habían sido unas fuerzas íntegras que no saltaron en ningún momento las leyes de la guerra.

Pues ni unos eran tan malos, ni los otros unos santitos, o viceversa (aplíquese la frase indistintamente a ambos bandos). Ya va siendo hora de poner los puntos sobre las ies. En efecto, el bando Nacional fusiló, torturó, enterró en fosas comunes a sus víctimas, lanzó a profundos pozos a los republicanos que caían en sus manos, dejándolos morir de forma lenta, desangrándose o retorciéndose de dolor durante días. La llegada del nuevo día, parecía anunciarse por las descargas de los pelotones de fusilamiento que, a la luz del alba, llevaban a efecto las condenas a muerte de los tribunales de dudosa imparcialidad. Pero la República no se quedó atrás, ni mucho menos. Quizás poca gente lo sepa, pero en Madrid, zona republicana hasta el final de la contienda, los milicianos republicanos se afanaron en mantener bien alimentados a los leones y otras fieras del zoológico, empleando para ello a los militantes de la derecha o a los prisioneros de guerra. Sí, como en la antigua Roma, parece que se divertían lanzando gente a los leones.


Y también en zona republicana se daban los buenos días con las descargas de los pelotones de fusilamiento. Así lo reconocía entristecido D. Manuel Azaña, el Jefe del Estado cuando el gobernador de Almería le comentaba que en su provincia, en septiembre de 1936, sólo se habían matado unas pocas docenas de personas. Azaña, respondía serio y contundente a tal declaración: “¡Matar es!”

Pero quizás sea más interesante para quien esto lea, el conocer que, en 1934, dos años antes del estallido de la nefasta guerra fraticida, que dividiría España en dos bandos y que, por desgracia, parece resurgir de nuevo por la incompetencia y falta de responsabilidad de nuestros políticos –léase Sres. Zapatero y Rajoy-, el Gobierno legítimo de la República, se afanaba en apastar todas cuantas revueltas proletarias –si, he escrito proletarias- surgían en el país. Así, los mineros sublevados en Asturias eran derrotados y triturados por las tropas enviadas por el Gobierno republicano a tal efecto desde el Norte de África. Tropas y operación, mandadas por…un joven General del Ferrol de nombre Francisco, y de apellido Franco. ¿Qué casualidades tiene la vida, no? Dos años antes de que se produjera el alzamiento militar, el mismo Franco servía con devoción a la República, represaliado a los mineros de Asturias.



Y no voy a entrar en los saqueos de las iglesias durante los primeros días de la República, ante la pasividad total del gobierno, ni en las quemas de las mismas, los asesinatos de curas y violaciones de monjas que se sucederían durante esos primeros momentos de la naciente República Española y que, tal vez pudieran ser simples hachos aislados y fruto del descontrol inicial de los organismos de gobierno del naciente estado.

Pero en lo que no me voy a callar, ni mucho menos, es en lo que sucedió en los pueblecitos de Casas Viejas y Castilblanco, donde una vez más, un puñado de infelices, intentaban la revolución obrera, no encontrando más que la muerte a manos de las fuerzas de orden público. En Castilblanco, la –para la República- represora Guardia Civil, lograba restablecer el orden, con sus métodos habituales en la época. Pero en Casas Viejas, la represión no llegó de manos de la Benemérita, sino del Cuerpo de Asalto, creado por la República para sustituir a la represora Guardia Civil. Una vez más, se controlaba la situación; pero no del todo. Un viejo anarquista conocido como “Seisdedos” se atrincheraría en su casa con sus hijos, nietos y dos vecinos. Los guardias de asalto, mandados por el capitán Rojas, prenderían fuego a la casa y ametrallarían a los que de ella salieron, sobreviviendo tan sólo 2 de los sitiados, un niño entre ellos. Pero ahí no quedaba la cosa; Rojas ordenaba una razzia por el pueblo y, en compañía de otros guardias de asalto, asesinaría a una docena de hombres maniatados.

Y podríamos seguir horas y días discutiendo lo que uno y otro bando hicieron, los crímenes, las tropelías, etc… y lo mismo en cualquier guerra –tras el ataque a Pearl Harbour, el Presidente de los EEUU ordenó la detención de de todos los japoneses que vivían en la nación y su ingreso en, pásmense ustedes, ¡campos de concentración!, en el desierto de Arizona-, pero creo que por hoy, y a título de ejemplo, es más que suficiente lo expuesto.

En una guerra no hay pues, ni buenos ni malos, justos o injustos y, si me apuran, ni tan siquiera, vencedores y vencidos, pues, todos pierden lo más importante: su humanidad y su dignidad.

viernes, 2 de julio de 2010

Carta abierta de Cayo Lara a los jugadores de la selección española "La Roja"


"Si vives mirando hacia el sol, no verás las sombras", Helen Séller.

Estimados amigos:

Alguien dijo que de los grandes hombres siempre cabe esperar gestos ejemplares y el Campeonato Mundial de Fútbol en el que estáis participando en Sudáfrica ofrece una buena oportunidad para ello.

Estoy seguro que no os es ajena la situación de crisis que vive nuestro país y los recortes que se están realizando sobre determinados sectores de la sociedad. Entre estos sectores se encuentran personas y colectivos que necesitan de la solidaridad permanente, como los mayores dependientes, discapacitados físicos y psíquicos, personas con enfermedades especiales, etc.

Todos disfrutamos hasta la emoción cuando ganáis los partidos, y todos sufrimos con vosotros cuando el contrincante os supera. Pero siempre valoramos el esfuerzo, el buen juego, la inteligencia y la pasión que ponéis en el terreno de juego.

No obstante, también somos conscientes de que tenéis unos salarios que están muy por encima de los que ganan la mayoría de los trabajadores de nuestro país y, por esa razón, nos ha resultado exagerada la prima que os han ofrecido si lleváis a ‘La Roja’ al primer puesto del Mundial, sobre todo en este tiempo de sacrificios para la mayoría.

En estas circunstancias, me atrevo a pediros que superéis vuestra mera condición de jugadores y os convirtáis en ciudadanos ejemplares tomando la decisión, ganemos o no el mundial, de donar la prima extraordinaria para las causas sociales que mejor consideréis. De esa forma estaríais compartiendo el éxito, sí, pero también compartiendo un hermoso gesto de generosidad con quienes, además del deporte, valoramos el factor humano que mueve vuestras vidas.

En el contexto actual de la crisis económica sería un hermoso gesto, una gran jugada digna de unos deportistas verdaderamente privilegiados. Sería un gol por la escuadra contra la insensibilidad y la ambición de los que nos han creado la crisis y tanto sufrimiento están generando.

La acción que os pido reforzará vuestra condición humana ante millones de personas, sean o no aficionados al fútbol. Esa noble acción, que vuestra situación económica os permite realizar, sería el broche de oro a vuestra participación en el mundial. Si ganamos disfrutaremos doblemente y, si caemos por el camino, la tristeza de todos será compensada con vuestra decisión generosa.

Con mi reconocimiento y ánimo, recibid un cálido y afectuoso abrazo.

Cayo Lara, Coordinador Federal de IU


¿Qué os parece esta carta?

jueves, 1 de julio de 2010

Estatut: los políticos por un lado y los ciudadanos por otro

Por Carmela Díaz

“La noticia política más importante de los últimos años…”. Con este impactante titular abrían esta semana algunos telediarios. A servidora -que a estas alturas sigue pecando de ingenua- se le ponen los ojos como chiribitas ante tales declaraciones. ¿Dimite Zapatero? ¿Reforma de la Constitución? ¿ETA abandona las armas? ¿Cambio en el sistema electoral? ¿Pacto de Estado a la vista? A punto de infartar, espero sobrecogida las siguientes palabras del presentador: “El Tribunal Constitucional dicta resolución sobre el Estatuto de Cataluña”. Y la que escribe pasa en décimas de segundo de la expectación suprema, al -me van a permitir la expresión- descojone total.

Por si alguien tiene mala memoria, les recuerdo que el famoso referéndum sobre el Estatut que se celebró en Cataluña en junio del 2006, apenas fue secundado por una tercera parte del electorado, y de este porcentaje, una cuarta parte lo rechazó o se abstuvo. La verdadera lectura en aquel momento -por encima de adhesiones o rechazos al texto en cuestión- fue el sabio pasotismo demostrado por la población sobre asuntos que la clase política se empeña en priorizar y que a los ciudadanos de a pie nos la traen al pairo. Porque con casi cinco millones de desempleados y una situación económica crítica, lo que deseamos los votantes es que los que ocupan cargo público dediquen tiempo y esfuerzo a resolver de una santa vez los problemas que incumben a nuestro bolsillo o a nuestra vida cotidiana, y se dejen de milongas que únicamente sirven para que una minoría siga chupando del bote. Con un Zapatero con la soga al cuello y un gobierno bajo mínimos, ¡oh casualidad!, después de cuatro años -sí señores, casi 48 meses, cerca de 1.500 días- los magistrados dictan la sentencia política de un Tribunal politizado justo la semana que se produce la nefasta subida del IVA, se hace efectiva la bajada de sueldos de los funcionarios, se pone en marcha la impopular reforma laboral, a la vez que los datos económicos y las cifras del desempleo continúan a la deriva. ¿Por qué copar titulares que recalquen la inutilidad del gobierno pudiendo sustituirlos por otros simplemente polémicos? Igual soy una capulla mal pensada y resulta que a los ocho juristas que llevan mil y pico días sin dar ni una, les llegó la bendita inspiración justo en esta fecha tan oportuna, pero es lo que tiene el descrédito actual -ganado a pulso- de la Justicia y los políticos: que no confío jamás en sus hipotéticas buenas intenciones.

Termino con un mensaje tranquilizador para los que despotrican acerca de que Zapatero se va a cargar la unidad de nuestro país. No olvidemos que los votos de esa Comunidad Autónoma son los que tradicionalmente dan el Gobierno de España a los socialistas. ¿Qué haría el PSOE sin los votos de Cataluña? Probablemente no volver a gobernar. ¿Creen que les interesa prescindir de un arma tan valiosa para sus intereses partidistas?

Vuvuzela en DOOM ( El arma Definitiva)