miércoles, 1 de diciembre de 2010

La traición alemana


No sé muy bien el por qué, pero desde bien pequeño, me he sentido profundamente español sin renunciar, como es obvio, a ser gallego; pero del mismo modo me he sentido atraído por dos potencias amigas: Francia y Alemania. Quizás en ello halla influido el hecho de que ambas naciones fuesen de siempre la vanguardia tecnológica, científica, intelectual y política de la vieja Europa; o tal vez los lazos de proximidad con los vecinos galos y la eficiencia demostrada por los teutones lo que me atraía. Y hablo en pasado pues, de forma reciente, he visto una Alemania que me recuerda en cierto modo a la Alemania Nazi, y obviamente, eso ha dejado de gustarme.

En efecto, quienes lean esto dirán que Alemania es hoy una nación donde conviven en relativa paz individuos de las más variopintas religiones y nacionalidades; una nación en la que no hay campos de concentración, represión policial ni gestapos. Pero no van por ahí los tiros.

En el mundo actual, no es necesario emprender una contienda con frentes de trincheras de miles de kilómetros de longitud; lanzar costosas armas de largo alcance con sustancias químicas letales o fusilar a las minorías y a los que no piensan como uno para ser un genocida, para sembrar muerte y destrucción por doquier, En realidad bastan movimientos más pequeños, como el de una simple lengua viperina en los lugares apropiados para sumir en la desgracia a millones de personas. Eso es lo que hace Alemania. Eso es lo que hace la señora Merkel; lanzar bulos contra quienes no piensan como ella, contra sus rivales políticos dentro y fuera de Alemania. Y es que deberíamos haberla visto venir: llegó al poder tras exigir el cadáver (político) de su predecesor, Schroeder, como condición sine qua non para negociar con los liberales alemanes la coalición de gobierno al frente de la cual se situó ella. Schroeder sólo fue su primera víctima, La primera antes de pasar de homicida a genocida.

Y es que no se de qué otro modo se podría calificar lo que esa individua ha hecho, hace y seguirá haciendo hasta que alguien no le pare los pies. Hablo de la crisis económica en Europa y del papel que en ella tiene la bastarda alemana; el mismo papel a nivel europeo que los banqueros y multinacionales yankees tuvieron a nivel mundial en esta crisis. Porque lo de la bruja teutona es muy grave. Se supone que, cuando un vecino o amigo tiene problemas, sus amigos serán los primeros en ayudarle. Esa es la teoría. En la práctica siempre habrá algún rastrero que, haciéndose pasar por amigo, aprovechará tu descalabro para sacar beneficio; o si es tan descuidero como la alemana, no perderá ocasión para propiciar tu descalabro.


Lo vimos con Grecia y su rescate económico. En efecto, los griegos hicieron las cosas mal. Y tropezaron y cayeron. Pero como miembro de la Unión Europea que es, Grecia esperaría que sus vecinos, amigos y hermanos le echasen una mano, y no que le pisasen la cabeza. Eso fue lo que hizo la teutona. Primero, negándose a participar en el rescate; luego, convirtiendo una operación con la que se intentaba poner freno a lo que podría ser la debacle económica europea en un negocio de lo más rentable. Y es que la ayuda (no sólo la alemana, sino también la de los demás) no ha sido gratis, ni a un interés de amigo. Ha sido un negocio redondo.

Así, al menos debió de percibirlo doña Ángela, que se ha apresurado a poner en marcha el rescate de Irlanda. Y debe querer aún más “pasta” pues no deja de malmeter con España y Portugal. El efecto de sus declaraciones sobre la situación económica de nuestro país ha sido evidente: cada vez que la señora ha hablado, poniendo en duda la solvencia de la economía española, los intereses de la Deuda de nuestro país se han disparado, haciendo de su compra un negocio más que lucrativo para los de siempre. Y las declaraciones no cesan. Ni sus efectos. Porque como he dicho, a día de hoy no es necesario apretar un gatillo o un botoncito rojo para provocar muerte y dolor.

Cada vez que la señora Merkel habla malmetiendo de nuestra economía, o de la de otros, como Portugal, no sólo pone en jaque a las autoridades de esos países, provoca la caída de las bolsas y unas ciertas pérdidas a las multinacionales, sino que más familias ven como sus miembros quedan en paro, como desaparecen sus ingresos, sus recursos y sube la pobreza. Y para colmo de males, la constrictor teutona aprieta más sus anillos en torno a las víctimas, pues exige reformas urgentes que merman claramente los derechos de los ciudadanos. Medidas tales como la reforma laboral que se acaba de aprobar en España, los despidos de miles de funcionarios (verdadero núcleo del estado de Bienestar) exigidos a Grecia y a Irlanda; retraso de la edad de jubilación, como ha ocurrido en Francia. Y podríamos seguir.

Así las cosas, a día de hoy, lo mejor que le podía pasar a Europa en general y a Alemania en particular, es que la víbora teutona se mordiera la lengua y permaneciese en silencio una larga temporada.

Tan larga como la que ha de pasar para que quien esto escribe recupere su confianza y admiración en el vecino alemán. Esperemos que el hermano galo no nos falle, y que entre todos logremos salir de este agujero llamado crisis económica, Y veremos lo que pasa con los teutones una vez la canciller abandone el cargo pues y otro partido entre a gobernar. Porque francamente, no ha sido el sistema bancario español sino el germano el que ha requerido ya de dos inyecciones de capital…

Tiempo al tiempo.

2 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo con tu post, ya que es lógico que Angela Merkel busque sacar un beneficio de las operaciones de rescate, ya que, aunque yo no he visto las cifras que ha aportado cada país, casi seguro que Alemania es una de las que más ha dado...

    El concepto de Unión Europea está muy bien, todos somos iguales, no hay fronteras, somos como una gran familia, pero si esa familia tiene 3 cuñados que no sabe gestionar su patrimonio, no es lógico que sean los abuelos los que tengan que venir siempre ha sacar de los pufos a los demás.

    Esto nos hace pensar en que quizás la Unión Europea no sea una gran familia, sino un polígono industrial donde cada empresa vela por su negocio y por su beneficio. Y si en ese polígono industrial se quema una empresa, pues es normal que los demás la ayuden a salir adelante, incluso aunque ese incendio fuera ocasionado por una deficiente instalación eléctrica... pero también es normal que esas otras empresas quieran recuperar lo invertido y un pequeño interés, toda la vida ha funcionado así el sistema, cuando un país da ayudas a otro, lo hace con vistas a que le devuelva unos intereses pactados.

    Tu comentario, Efrén, me ha recordado a las palabras de Gonzalez y de la señora Ministra de Economía (perdoname de ante mano por compararte con esta gente...), que culpaban uno a los líderes importantes (supongo que se referiría a Sarko y a Merkel) y la otra directamente a la Teutona. El primero incluso dejaba caer que estos países deberían de actuar mejor (dar más dinero?) y la Ministra ya no sabía que decir.

    Pero miremos nuestro propio ejemplo, nuestro país: Estamos sufriendo una crisis económica en la que nuestros gobernantes comenzaron con la mentira para entretener y la política del despiporre (casi casi como la de los bonsais de Felipe). Llegamos a un momento de crisis total y absoluta en la que el país necesitaba claramente establecer un rumbo, y en vez de rumbo nos dieron paro ampliado y ayudas a empresas que se metieron en pufos (sector del automóvil)... Pasaba el tiempo y un buen día aparece un señor de cejas arqueadas y dice que va a empezar a privatizar cosas (así empezó Gonzalez a asfaltarle el camino desde Génova hasta la Moncloa a un señor con bigote...) y a quitar privilegios a los funcionarios (aquí quizás esté firmada su nota de suicidio...)...

    Y hasta aquí puedo leer, ya que no puedo ver el futuro... pero si yo, un habitante de nuestro hermoso país, critica tan duramente nuestra gestión... imaginate como nos verán desde fuera!. Es lógico que Merkel busque sacar unos beneficios a costa de nuestro rescate, ya que no es un rescate por mala suerte, es un rescate por negligencia grave!


    Pero bueno... por ahora recemos para que rescaten a Portugal e Irlanda y gracias a esos rescates estabilicen un poco a España, ya que de lo contrario tendremos que volver a una tradición Gallega que ya se estaba perdiendo...

    Adeus rios, Adeus fontes, Adeus regatos pequenos... adeus vista dos meus ollos non sei cando nos veremos!


    Por otro lado, yo soy un amante de nuestro vecina Alemania, les tengo una gran envidia, ya que he estado allí y he podido ver como es su sociedad y pude acercarme un poco a su forma de pensar, y después de sacar el GPS para comprobar que era verdad que estaba allí, y de revisar mis apuntes de historia para recordar todo lo que se vivió allí (antes, durante y después), parece mentira que en este momento estén en la situación que están. Yo por que lamentablemente no domino el basto idioma de esas tierras, pero si mañana me encuentro con la necesidad de marcharme de aquí para "sobrevivir", sin duda alguna el país que elegiría es Alemania.

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  2. PS: Probablemente para un entendido en la materia, mi comentario no tiene más validez que un comentario escrito por Pepiño Blanco, ya que ambos debemos tener los mismos estudios, pero si yo, una persona que no tiene certificados de conocimientos en Economía, puede llegar a esta deducción a base de leer Periódicos de Ambos lados y otros económicos... no se que puede estar pensando en estos momentos un economista... :P

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