miércoles, 22 de febrero de 2012

Retales del día 22 de Febrero: vida en las profundidades

En las montañas de Abjazia, Georgia, se encuentra la que se considera la cueva más profunda de la Tierra: la cueva de Krubera-Voronya. Con unos dos kilómetros de profundidad, uno puede suponer que en sus entrañas se hallarán cantidad de riquezas geológicas, formas imposibles esculpidas durante siglos en las rocas por las filtraciones de agua, algo frecuente en las estructuras de tipo cárstico como estas.

Pero lo que se encontró un equipo científico hispano-ruso nadie se lo esperaba. En las profundidades de la cueva, a algo más de 2000 - aquellas que se han explorado hasta la fecha, pues en realidad la sima es mucho más profunda - el equipo, una mezcla curiosa de científico-escalador-buzo-espeleólogo, se ha topado con un curioso animal: un pequeño artrópodo de seis patas y color blanquecino, de pocos milímetros de tamaño.

El animal, que ha sido denominado Plutomurus Ortobalaganensis, es un colémbolo que, a diferencia de sus parientes de la superficie, se ha adaptado a la vida a oscuras y en profundidad: respira por la piel y carece de ojos, disponiendo, eso sí, de son largas antenas cuyas puntas están dotadas de receptores químicos que le permiten de ese modo, "ver" en la oscuridad.

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