lunes, 21 de marzo de 2016

Tinta de luna nueva.


Fue aquel, aquel verso del revés,
el que dejó seca la madrugada, sin sus ojeras de techo,
seca como el manantial que brotó ayer de tus brazos,
seco como el traspiés, cada vez que intento completarlo.

Sin novedad de la aurora, por el momento,
con la ceniza de los cigarros que jamás encenderé,
el suelo lleno de colillas por soñar, sin cielo,
como la noches más larga y el suspiro más corto
camuflado de tos seca, como el verso nunca escribiré.

Por más que escribo, sin acento el corazón,
para qué si su rima es caótica como hojas en el aire,
letras que vienen, plañideras de emociones,
secas de sin sinrazón, con tinta de luna nueva
escribiendo en el horizonte de alguna hoguera,
escombros de lluvia de estrellas.

Siempre es lo más tarde que se me ocurre,
nunca lo más amable del destino,
de que vale las ganas si no tienes camino,
de que vale el camino si no tienes agallas,
de que vale correr si no tienes a donde llegar,
de que vale la madrugada, si no quedan versos que soñar.


21de Marzo, Día Mundial  de la Poesía.